"Intento de Golpe de Estado"
(CNN) — Cuatro días después de la sublevación de algunos oficiales de la policía y de la agresión contra el presidente de Ecuador, Rafael Correa, el ministro del Interior aseguró que el gobierno sigue convencido de que el levantamiento fue un intento de golpe de Estado.
Gustavo Jalkh, ministro del Interior, dijo a CNN en Español este domingo que las intenciones de los agentes de la policía implicados fueron claras cuando el presidente Correa trató de hablar con la multitud y ésta reaccionó violentamente.
“El presidente estaba hablando con algunos policías que querían hablar con nosotros. Estábamos hablando. ¿Por qué razón lanzaron bombas a un político?” preguntó Jalkh.Los policías aseguraron el jueves pasado que estaban enojados por una nueva ley que presuntamente les quitará sus bonos y reducirá sus pagos. El presidente Rafael Correa, quien fue maltratado y golpeado por gases lacrimógenos, reiteró que la ley no haría tal cosa y señaló que los agentes ni siquiera habían leído la nueva propuesta.
“Ya estamos hablando con la gente que empezó a insultarnos. Y los insultos no tenían nada que ver con las supuestas cuestiones laborales… Hubo una campaña de distorsión y de engaño”, señaló Jalkh, quien como ministro del Interior también supervisa a la policía nacional.
Repitió las declaraciones previas del gobierno sobre que el ex presidente Lucio Gutiérrez estaba detrás de los disturbios. Y mencionó: “El riesgo es muy grave” para Correa.
Pero Gutiérrez ha negado cualquier participación, y algunos informes de los medios de comunicación locales han cuestionado si la vida de Correa estuvo alguna vez en peligro, alegando que otros funcionarios gubernamentales fueron capaces de entrar y salir del hospital, mientras que Correa se mantuvo en el interior.
“No existieron los elementos para un golpe de Estado. No hubo ningún movimiento político o una llamada para que el presidente dejara el cargo. No había intención de poner la presidencia en poder de otra persona. Lo que ocurrió fue un levantamiento de parte de la policía, ” dijo el analista Roberto Izurieta a CNN este viernes.
Izurieta aseguró que el comportamiento de Correa fue “imprudente”, incitando a la multitud con un discurso apasionado desde el balcón del hospital de la policía.
En un video de Ecuavisa, filial de CNN, se pudo ver a un desafiante Correa desde una ventana del piso superior, gritando a una multitud de partidarios que se habían reunido afuera del hospital. “Si me quieren, aquí estoy”, y luego se aflojó bruscamente la corbata.
Por la noche, cientos de tropas leales al presidente llegaron al hospital y lo rescataron en medio de un tiroteo con la policía este jueves.
En un comunicado emitido por el gobierno Jaikh dijo que al menos ocho personas murieron en el enfrentamiento -dos soldados, un policía y un estudiante universitario. Cerca de 200 personas resultaron heridas en los disturbios en todo el país, agregó el ministro de salud de Ecuador.
Debido a las muertes, el gobierno declaró el viernes tres días de duelo nacional. Ecuador permanece desde el jueves en una semana de estado de emergencia y puso a los militares a cargo de la seguridad.
El jefe de la policía nacional renunció este viernes.
Correa aseguró que los policías involucrados en la sublevación intentaron matarlo, pero se comprometió a continuar apoyando a la fuerza de la policía nacional, de 42,000 miembros.
“No podemos culpar a unas docenas de criminales, que se hacen llamar policías, para juzgar a toda una institución que hace un gran esfuerzo, miles de hombres y mujeres que nos dan seguridad”, dijo de acuerdo con un comunicado difundido por su oficina.
17 balas para detener el rescate de Correa
El automóvil en el que fue rescatado el pasado jueves el presidente de Ecuador, tiene 17 impactos de bala, señaló este domingo la presidencia al recapitular la crisis que se desató por la sublevación de la policía nacional.


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